Facebook

Con la tecnología de Blogger.

Random Posts

Hosting

Recent Posts

Business

Popular Posts

Seguidores


miércoles, 3 de febrero de 2016








¿Qué es el Síndrome de Guillain-Barré?


     El Síndrome de Guillain-Barré es un trastorno en el que el sistema inmunológico del cuerpo ataca a parte del sistema nervioso periférico. Los primeros síntomas de esta enfermedad incluyen distintos grados de debilidad o sensaciones de cosquilleo en las piernas. En muchos casos, la debilidad y las sensaciones anormales se propagan a los brazos y al torso. 

     Estos síntomas pueden aumentar en intensidad hasta que los músculos no pueden utilizarse en absoluto y el paciente queda casi totalmente paralizado. En estos casos, el trastorno pone en peligro la vida - potencialmente interfiriendo con la respiración y, a veces, con la presión sanguínea y el ritmo cardíaco - y se le considera una emergencia médica. El paciente es colocado a menudo en un respirador para ayudarle a respirar y se le observa de cerca para detectar la aparición de problemas, tales como ritmo cardíaco anormal, infecciones, coágulos sanguíneos y alta o baja presión sanguínea. 

     La mayoría de los pacientes se recuperan, incluyendo a los casos más severos del Síndrome de Guillain-Barré, aunque algunos continúan teniendo un cierto grado de debilidad.


     El Síndrome de Guillain-Barré puede afectar a cualquier persona. Puede atacar a la persona en cualquier edad y ambos sexos son igualmente propensos al trastorno. El síndrome es raro y aflige sólo a una persona de cada 100,000. Generalmente, el Síndrome de Guillain-Barré ocurre unos cuantos días o una semana después de que el paciente ha tenido síntomas de una infección viral respiratoria o gastrointestinal. Ocasionalmente, una cirugía o una vacuna pueden desencadenar el síndrome. 

     El trastorno puede aparecer en el curso de varias horas o varios días o puede requerir hasta 3 ó 4 semanas. La mayoría de las personas llegan a la etapa de mayor debilidad dentro de las 2 primeras semanas de la aparición de los síntomas y, para la tercera semana de la enfermedad, un 90 por ciento de los pacientes están en su punto de mayor debilidad.


¿Qué ocasiona el Síndrome de Guillain-Barré?


     Nadie conoce aún por qué el Síndrome de Guillain-Barré ataca a algunas personas y a otras no. Ni nadie sabe qué exactamente desencadena la enfermedad.


     Lo que los científicos sí saben es que el sistema inmunológico del cuerpo comienza a atacar al propio cuerpo, lo que se conoce como una enfermedad autoinmunológica. Comúnmente, las células del sistema inmunológico atacan sólo a material extraño y a organismos invasores. En el Síndrome de Guillain-Barré, no obstante, el sistema inmunológico comienza a destruir la cobertura de mielina que rodea a los axones de muchos nervios periféricos, o incluso a los propios axones (los axones son extensiones delgadas y largas de las células nerviosas que transmiten las señales nerviosas). El recubrimiento de mielina que rodea al axón acelera la transmisión de las señales nerviosas y permite la transmisión de señales a través de largas distancias.


     En enfermedades en las que los recubrimientos de mielina de los nervios periféricos son lesionados o quedan afectados, los nervios no pueden transmitir señales con eficiencia. A ello se debe el que los músculos comiencen a perder su capacidad de responder a los mandatos del cerebro, mandatos que han de transportarse a través de la red nerviosa. El cerebro también recibe menos señales sensoriales del resto del cuerpo, resultando en una incapacidad de sentir las texturas, el calor, el dolor y otras sensaciones. Como alternativa, el cerebro puede recibir señales inapropiadas que resultan en cosquilleo de la piel o en sensaciones dolorosas. Debido a que las señales que van hacia y vienen desde los brazos y las piernas han de recorrer largas distancias, son las más vulnerables a interrupción. Por tanto, las debilidades musculares y las sensaciones de cosquilleo aparecen inicialmente en las manos y en los pies y progresan hacia arriba.


     Cuando el Síndrome de Guillain-Barré va precedido de una infección viral, es posible que el virus haya cambiado la naturaleza de las células en el sistema nervioso por lo que el sistema inmunológico las trata como células extrañas. También es posible que el virus haga que el propio sistema inmunológico sea menos discriminador acerca de qué células reconoce como propias, permitiendo a algunas de las células inmunológicas, tales como ciertas clases de linfocitos, atacar la mielina. Los científicos están investigando éstas y otras posibilidades para determinar por qué el sistema inmunológico funciona mal o es perturbado en el Síndrome de Guillain-Barré y otras enfermedades inmunológicas. La causa y la trayectoria del Síndrome de Guillain-Barré es un área activa de investigación neurológica e incorpora los esfuerzos de colaboración de los científicos neurológicos, inmunológicos y virólogos.

¿Cómo se diagnostica el Síndrome de Guillain-Barré?


     El Síndrome de Guillain-Barré se denomina síndrome más que enfermedad porque no está claro el que entre en juego un agente patógeno concreto. Un síndrome es una condición médica caracterizada por un cúmulo de síntomas (lo que siente el paciente) y signos (lo que el médico puede observar o medir). Los signos y síntomas del síndrome pueden ser bastante variados, por lo que los médicos pueden, en raras ocasiones, encontrar difícil diagnosticar el Síndrome de Guillain-Barré en sus primeras etapas.


     Varios desórdenes tienen síntomas similares a los que se encuentran en el Síndrome de Guillain-Barré, por lo que los médicos examinan e interrogan a los pacientes cuidadosamente antes de hacer un diagnóstico. Colectivamente, los signos y síntomas forman un cierto patrón que ayuda a los médicos a diferenciar el Síndrome de Guillain-Barré de otros desórdenes. Por ejemplo, los médicos observarán si los síntomas aparecen en ambos lados del cuerpo (lo más común en el síndrome de Guillain-Barré) y la velocidad con la que aparecen los síntomas (en otros desórdenes, la debilidad muscular puede progresar a través de meses en vez de días o semanas). 

     En Guillain-Barré los reflejos, tales como la reacción de la rodilla al golpearla, usualmente desaparecen. Debido a que las señales que viajan a través del nervio son más lentas, una prueba de velocidad de la conducción nerviosa (NCV) puede ayudar al médico en el diagnóstico. En los pacientes del Síndrome de Guillain-Barré, el líquido cerebroespinal que baña la médula espinal y el cerebro contiene más proteína de lo normal. Por lo tanto, un médico puede decidir hacer una punción lumbar, un procedimiento en el que el médico inserta una aguja en la parte inferior de la espalda del paciente para sacar líquido cerebroespinal de la columna espinal.


¿Cómo se trata el Síndrome de Guillain-Barré?


     No hay una cura conocida para el Síndrome de Guillain-Barré. Sin embargo, hay terapias que reducen la gravedad de la enfermedad y aceleran la recuperación en la mayoría de los pacientes. Hay también cierto número de formas de tratar las complicaciones de la enfermedad.


     Por lo general, la plasmaféresis y la terapia de inmunoglobulina de alta dosis son los remedios utilizados. Ambos son igualmente eficaces, pero la inmunoglobulina es más fácil de administrar. La plasmaféresis es un método mediante el cual se saca sangre entera del cuerpo y se procesa de forma que los glóbulos blancos y rojos se separen del plasma o la porción líquida de la sangre. Las células de la sangre se devuelven luego al paciente sin el plasma, el cual el cuerpo sustituye rápidamente. Los científicos no conocen todavía exactamente por qué funciona la plasmaféresis pero la técnica parece reducir la gravedad y duración del episodio de Guillain-Barré. Esto quizás se deba a que la porción del plasma de la sangre contiene elementos del sistema inmunológico y puede ser tóxico para la mielina.

     En la terapia de inmunoglobulina de alta dosis, los médicos administran inyecciones intravenosas de proteína que, en cantidades pequeñas, el sistema inmunológico utiliza naturalmente para atacar a los organismos invasores. Los investigadores han descubierto que la administración de altas dosis de estas inmunoglobulinas, derivadas de un conjunto de miles de donantes normales, a pacientes de Guillain-Barré puede reducir el ataque inmunológico sobre el sistema nervioso. Los investigadores no conocen por qué o cómo funciona esto, aunque se han propuesto varias hipótesis.

     También se ha probado el uso de hormonas esteroides como forma de reducir la gravedad de Guillain-Barré, pero los estudios clínicos controlados han demostrado que este tratamiento no sólo no es eficaz, sino que puede incluso tener un efecto perjudicial sobre la enfermedad.

     La parte más crítica del tratamiento de este síndrome consiste en mantener el cuerpo del paciente funcionando durante la recuperación del sistema nervioso. Esto puede requerir a veces colocar al paciente en un respirador, un monitor del ritmo cardíaco u otras máquinas que ayudan a la función corporal. La necesidad de esta maquinaria compleja es una de las razones por la que los pacientes del Síndrome de Guillain-Barré son tratados usualmente en los hospitales, a menudo en la sala de cuidados intensivos. En el hospital, los médicos también pueden tratar de detectar y tratar muchos problemas que pueden surgir en cualquier paciente paralizado - complicaciones tales como la pulmonía o lesiones producidas por postración prolongada en cama.

     A menudo, incluso antes de que comience la recuperación, se les dan instrucciones a las personas que cuidan a estos pacientes para que muevan manualmente las extremidades de los pacientes para ayudar a mantener flexibles y fuertes los músculos. Posteriormente, a medida que el paciente comienza a recuperar el control de las extremidades, comienza la terapia física. Ensayos clínicos cuidadosamente planificados de terapias nuevas y experimentales son la clave para mejorar el tratamiento de los pacientes con el Síndrome de Guillain-Barré. Dichos ensayos clínicos comienzan con la investigación básica y clínica, durante la cual los científicos trabajan en colaboración con profesionales clínicos, identificando nuevos enfoques para tratar a los pacientes con esta condición.


¿Cuál es la perspectiva a largo plazo para quienes tienen el Síndrome de Guillain-Barré?


     El Síndrome de Guillain-Barré puede ser una condición médica devastadora debido a la rapidez y a la inesperada aparición. Además, la recuperación no es necesariamente rápida. Tal como se advirtió anteriormente, los pacientes usualmente llegan al punto de mayor debilidad o parálisis días o semanas después de ocurrir los primeros síntomas. Los síntomas se estabilizan luego a este nivel por un periodo de días, semanas o, a veces, meses. El periodo de recuperación puede ser tan corto como unas cuantas semanas o tan largo como unos cuantos años. Un 30 por ciento aproximadamente de quienes tienen Guillain-Barré aún sufren una debilidad residual después de 3 años de la enfermedad. Un 3 por ciento puede sufrir una recaída de la debilidad muscular o sensaciones de cosquilleo muchos años después del ataque inicial.


     Los pacientes que desarrollan el Síndrome de Guillain-Barré afrontan no sólo dificultades físicas sino también periodos dolorosos emocionalmente. A menudo, es sumamente difícil para los pacientes ajustarse a una parálisis repentina y a la dependencia de otros para ayuda con actividades diarias rutinarias. Los pacientes a veces necesitan asesoramiento psicológico para ayudarles a adaptarse a las limitaciones que les presenta esta condición.


¿Qué investigación se está realizando?


      Los científicos se están concentrando en buscar nuevos tratamientos y en perfeccionar tratamientos existentes. Los científicos también examinan el funcionamiento del sistema inmunológico para determinar qué células son responsables de iniciar y emprender el ataque contra el sistema nervioso. El hecho de que tantos casos de Guillain-Barré comiencen después de una infección viral indica que ciertas características de esos virus pueden activar al sistema inmunológico de forma inapropiada. Los investigadores están examinando esas características. Tal como se indicó anteriormente, los científicos neurológicos, los inmunólogos, los virólogos y los farmacólogos están trabajando todos en colaboración para aprender a prevenir este trastorno y tener mejores terapias disponibles cuando se presenta.







domingo, 31 de enero de 2016


     Caracas. La ministra de Salud, Luisana Melo, confirmó en una entrevista que hay 255 casos del síndrome Guillain Barré, que se sospecha podrían deberse a una complicación del virus zika. 55 personas estarían en terapia intensiva.

     La cifra supera 8,5 veces el número de casos esperados para un período de menos de 2 meses, cuando la Organización Mundial de la Salud confirmó los primeros 3 casos de zika en Venezuela, entre el 3 de diciembre y lo que va de enero.

     “El número de pacientes con Guillain Barré esperados para Venezuela en un año es de 350 a 550. Por lo que la cifra que dio la ministra es muy grande y habla de los miles de casos que podrían estar enfermos de zika”, dijo José Félix Oletta, ex ministro de Sanidad.

     Melo indicó que en el país hay 4.500 pacientes con zika, cantidad que podría triplicarse por la cantidad de infectados asintomáticos. Eso se traduce en 13.500 afectados con el nuevo virus, cifra que contrasta ampliamente con la que maneja la Sociedad Venezolana de Salud Pública, de 404.830 casos, que obtienen de los reportes no esperados de fiebre aguda y que presumen serían por zika.

     La empresa estatal productora de hemoderivados Quimbiotec tiene casi cinco meses paralizada. Allí se fabrica la inmunoglobulina que se utiliza como uno de los tratamientos contra el Guillain Barré. Melo reconoció escasez en el fármaco, pero aseguró que tienen una cantidad, no especificada, que están distribuyendo a los pacientes.

     El martes murió una mujer con Guillain Barré en el Hospital Universitario de Caracas. Los médicos habían pedido a los familiares que consiguieran 35 unidades de inmunoglobulina, pero solo hallaron 15.
Fuente El Nacional






Un brote de virus zika estalló en Brasil en 2015 y ya se extiende a decenas de países en América, sembrando inquietud en el mundo por su alcance y posibles efectos. Estas son seis claves para entender la enfermedad.

¿Qué es el virus zika?

Detectado por primera vez en 1947, toma su nombre del bosque de Uganda donde fue descubierto. Quienes lo contraen desarrollan en general cuadros febriles con sarpullidos en la piel, conjuntivitis, hinchazón y dolor en extremidades. Los síntomas son parecidos a los del dengue, pero más suaves.

Los primeros brotes recientes de la enfermedad se describieron en 2007 y 2013 en el Pacífico, en la isla Yap y la Polinesia francesa respectivamente. En Brasil se diagnosticó por primera vez en abril de 2015 en el estado de Bahia (noreste). Hoy el virus se expande de “forma explosiva” y podría causar entre “tres y cuatro millones” de enfermos en el continente americano, alertó el jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cómo se contagia?

Su vector más común es el mosquito Aedes Aegypti, que prolifera en climas cálidos utilizando fuentes de agua estancada para reproducirse. Este insecto también propaga virus como dengue, chicungunya o fiebre amarilla, que producen cuadros febriles similares. Otros mosquitos del género Aedes también pueden transmitir el zika, pero no están tan expandidos como el Aegypti, reconocible por sus marcas blancas.

El brote de zika y su rápida expansión plantean la posibilidad de que existan otras vías de contagio, como la transmisión sexual o las transfusiones de sangre, pero no hay nada comprobado. Científicos estudian por ejemplo si un hombre con zika puede transmitir el virus posteriormente a su pareja a través del semen.

¿Existe cura o tratamiento?

“No hay tratamiento ni vacuna contra el zika”, explica a la AFP Gubio Soares, virólogo de la Universidad Federal de Bahia que detectó por primera vez el virus en Brasil. Por ahora sólo se pueden tratar sus síntomas, que la gran mayoría de las veces son relativamente leves: combatir la fiebre, el dolor de cabeza e hidratar al paciente.

Según el Instituto estadounidense de alergias y enfermedades infecciosas (Niaid), el desarrollo de una vacuna segura y eficaz contra el zika tardará varios años.

¿Graves consecuencias?

El brote de zika en Brasil -donde ya se registró un millón y medio de casos- coincide con una explosión de notificaciones sobre bebés nacidos con microcefalia en el último año y un mayor número de adultos con el síndrome Guillain Barré, una enfermedad autoinmune que ataca el sistema nervioso y puede provocar parálisis y hasta la muerte. Los lazos del zika con estos casos son investigados.

Autoridades e investigadores brasileños sospechan que si una mujer embarazada se contagia de zika, su hijo puede nacer con esta malformación que provoca daños irreparables en su desarrollo motor y cognitivo.

“Hay una relación temporal entre el brote de zika y bebés nacidos con microcefalia, pero estamos recién investigando”, aclara a la AFP Janeusa Primo, neuropediatra jefa del hospital Irma Dulce en Salvador de Bahia que atiende a decenas de bebés con esta atrofia.

“Una cosa es que el virus atraviese la placenta y otra es cómo se desencadena una microcefalia: en qué momento del embarazo es más peligroso, en qué etapa de la formación del sistema nervioso, qué células atacó; ¿puede provocar otro tipo de enfermedad si el contagio está más próximo al nacimiento?”, plantea Gubio Soares. Nada de eso tiene respuesta aún.

Cómo protegerse del virus

Sin que haya claridad sobre otras formas de contagio, la principal recomendación es evitar la picadura de mosquitos. Utilizar repelente, vestir pantalones y blusas de manga larga es la mejor solución para protegerse.

El mosquito Aedes Aegypti es un insecto muy adaptado a la vida urbana, que encuentra un hábitat propicio en áreas más pobres de las grandes ciudades. Muchas familias, por ejemplo, almacenan agua en grandes tanques porque no tienen acceso regular al suministro y así promueven la proliferación de los mosquitos. Tratar de reducir su presencia es un arma clave contra el zika y otros virus.

¿Y en Carnaval y Juegos Olímpicos?


Brasil no sólo está a las puertas del famoso carnaval que lleva multitudes a la calle en una fiesta interminable, sino que además Rio de Janeiro acogerá los Juegos Olímpicos en agosto. Por el momento, varios gobiernos han aconsejado a las embarazadas no viajar a Brasil o a otros países con zika y varias compañías aéreas están ofreciendo el reembolso de pasajes.

Los organizadores de los Juegos recuerdan que agosto es el mes más frío y seco del año, lo cual dificulta la reproducción de mosquitos.

Pero Soares alerta sobre “los millones de personas y los millones de mosquitos” que coincidirán en la ciudad durante el evento. “Yo no diría que amenazará los Juegos, pero sí será fuente de contagio”, afirma el virólogo.


lunes, 1 de febrero de 2016


A continuación Presentamos 5 enfermedades que son transmitidas por insectos






1
Virus del Zika.

  
     El virus de Zika es un virus emergente transmitido por mosquitos que se identificó por vez primera en Uganda, en 1947 en macacos de la India a través de una red de monitoreo de la fiebre amarilla selvática. Posteriormente, en 1952, se identificó en el ser humano en Uganda y la República Unida de Tanzanía. Se han registrado brotes de enfermedad por este virus en África, América, Asia y el Pacífico.




2
Dengue.


     El dengue es una infección vírica transmitida por mosquitos. Causa síntomas gripales y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal llamado dengue grave. No hay tratamiento específico del dengue ni del dengue grave, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1 por ciento.
3
Chikungunya.
 



     Es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos. Se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzanía en 1952. Se trata de un virus ARN del género alfavirus, familia Togaviridae. La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses o años.

4
Fiebre amarilla.


     Enfermedad vírica aguda, hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados. El término "amarilla" alude a la ictericia que presentan algunos pacientes. El virus es endémico en las zonas tropicales de África y América Latina. La mitad de los pacientes que entran en la fase tóxica mueren en un plazo de 10 a 14 días, y los demás se recuperan sin lesiones orgánicas importantes.
 


5
Paludismo.


El paludismo es causado por un parásito denominado Plasmodium que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. En el organismo humano, los parásitos se multiplican en el hígado y después infectan los glóbulos rojos. Si no se trata, puede poner en peligro la vida del paciente en poco tiempo, pues altera el aporte de sangre a órganos vitales.